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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Idiomas y cultura

Tovar se organizó desde un principio como una comunidad cerrada. Los fundadores tuvieron la intención de que se mantuvieran sus tradiciones culturales por mucho tiempo. A su llegada, construyeron casas conservando la arquitectura característica del Kaiserstuhl. El badischen, dialecto de Baden, era la lengua que dominaba la zona y su vestimenta y comida permanecieron intactas. Inclusive, durante un tiempo se prohibió el matrimonio fuera de la colonia, con el fin de garantizar la "continuidad étnica y cultural", ambas prácticas serían abolidas después por la ley venezolana.

Aunque el idioma principal y nacional de Venezuela es el castellano, en la Colonia Tovar el alemannisch: alemánico, también es ampliamente usado, siendo conocido con el nombre de alemán coloniero. El artículo 9 de la constitución de Venezuela limita el uso oficial al castellano y lenguas indígenas, pero no menciona ninguna otra lengua europea.

El alemán en la colonia, es una variante idiomática que han heredado las generaciones después de 150 años, aunque muchos giros fonéticos y lexicológicos ya no se usan en Europa. El alemánico pertenece, junto al bavaroaustríaco, a la rama denominada «alto alemán» de la familia de las lenguas germánicas.

Las casas, construcciones y comercios de la ciudad están realizados también según el estilo alpino, otorgándole una inconfundible identidad peculiar. La iglesia de San Martín de Tours en el centro de la ciudad es una copia fiel de la de Endingen en Alemania, de donde partieron los fundadores.


En 1940 se estableció el español como único idioma oficial y el matrimonio exogámico pasó a ser una práctica libre. A comienzos del siglo XXI, los habitantes de Tovar están integrados a la cultura venezolana, sin por ello abandonar sus costumbres inmigratorias. Dentro de las tradiciones que se mantienen se encuentra la artesanía, herencia de los fundadores, conservando las técnicas tradicionales en la realización de artesanías en madera, cerámica y otros materiales. Funciona también el Centro Académico de Lutheria, como un centro educativo que prepara a sus estudiantes en la técnica de fabricación, mantenimiento y reparación de instrumentos sinfónicos y populares.



Sus pobladores.

El núcleo de la Colonia está hoy compuesto por, aproximadamente, 16.000 personas, siendo la población en realidad mucho mayor, ya que en todo el Municipio Tovar contamos con unos 21.000 habitantes, además de la infinidad de personas han construido casa de descanso o veraneo en este idílico lugar.


En la Colonia Tovar, brillante y exitoso ensayo de colonización, efectuado por un grupo de venezolanos del siglo pasado, y llevado a cabo por el tesonero esfuerzo y continuo trabajo de aquellos Colonieros que dedicaron los mejores años de su juventud, puede disfrutar el habitante de nuestras pobladas urbes, un lugar de aire limpio y fresco, no contaminado y solazarse por algunas horas o días en un ambiente que, años después, posee muchas de las características y peculiaridades de su Alemania originaria.

La Economía.

Durante el Gobierno de Guzmán Blanco, comenzando en 1870, logró la Colonia muchos progresos, los cuales se reflejaron en la economía de la misma. La próspera economía del café indujo a los colonos a expandirse fuera de los límites de la Colonia, cultivando las tierras al norte de la cordillera.


Con el correr de los años, y a pesar de numerosos contratiempos, los “Colonieros”, denominación con la que desde un principio se conoció a los descendientes de los colonos alemanes, fueron intensificando el cultivo de legumbres, verduras y frutas, que se vendían bien en Caracas o en La Victoria. Aprovechando así mismo la magnífica calidad de las maderas en las zonas próximas a la Colonia Tovar, los Colonieros comenzaron la fabricación de toneles que se vendían, especialmente en La Victoria.

Actualmente, los fines de semana y días feriados, cerca de la iglesia, los agricultores y artesanos instalan un mercado con puestos de venta que asemejan viviendas típicas con techos rojos, ofreciendo productos de la zona, principalmente, frutas, flores, hortalizas, vegetales, dulces y artesanías.

Los colonieros producen rubros originados en la cultura europea, como duraznos, tomate de árbol, granadillas, fresas, moras, higos, hortalizas. La artesanía en general está representada en la manufactura del pan, charcutería, pastelería, salsas y pasta, cerveza, madera, cerámica y hierro forjado. Notable es la fabricación de toneles de madera de calidad, que gozan de fama dentro y fuera de la región.

Con la afluencia del turismo desde los años 1960, se construyeron hoteles en cabañas de ambiente acogedor y familiar. También se instalaron restaurantes en cabañas tradicionales, donde se sirven platos característicos de la cultura coloniera. El turismo, procedente principalmente de Caracas, Valencia y Maracay, ha ido desplazando a la agricultura como principal actividad económica en la colonia desde entonces.















Los Empresarios.

El donante de las tierras donde se asentó la Colonia Tovar fue Don Manuel Felipe de Tovar, y la empresa para el proyecto de fundación y explotación de la Colonia se formó con dos socios activos que eran: Agustín Codazzi y Ramón Díaz, y un fiador que fue Don Martín Tovar y Ponte.

Los contratos con los inmigrantes, tanto casados como solteros, fueron firmados en Endingen, en la Posada llamada Der Pfauen, ubicada a pocos metros de la puerta de entrada de la ciudad (Stadttor) enclavada en las aniguas murallas de protección de la época medieval.









El largo camino a seguir.

El 18 de Diciembre de 1842 emprendieron a pie el camino que los llevó hasta el cercano río Rin, donde abordaron unas barcazas que los condujo, aguas abajo, hasta la ciudad y puerto fluvial francés: Estrasburgo. Allí desembarcaron y durante 21 días recorrieron a pié y con la ayuda de algunas carretas el largo camino invernal del norte de Francia hasta su llegada de Le Havre.

Los inmigrantes en número de 391, partieron del puerto francés de Le Havre, en la Fragata francesa Clemente. Los inmigrantes embarcados comprendían 240 hombres y 151 mujeres.

La partida de Le Havre se realizó el 19 de enero de 1843, llegando a La Guaira el día 4 de marzo, siendo sometido el barco a cuarentena, con motivo de una epidemia de viruela que se había declarado a bordo.

El barco tuvo que dirigirse a Choroní, donde se les había autorizado a permanecer hasta completar la cuarentena.

El largo recorrido desde Choroní hasta lo que es hoy La Colonia Tovar

La fundación.

Desde la partida de Endingen habían transcurrido 112 días, hasta la llegada al Palmar del Tuy, marcando el inicio formal de la Colonia Tovar: lugar al que arribaron el 8 de abril de 1843.

A los tres meses de la llegada de los colonos se publicó en la Colonia Tovar el Prospecto de Boletín bilingüe, español – alemán, se fabricó la primera cerveza artesanal de Venezuela, se creó el primer jardín Botánico, y estaban funcionando regularmente la escuela y el dispensario.


El proyecto de colonización agrícola de la Colonia Tovar fue previsto por Codazzi como una empresa privada, de la cual se derivaría un beneficio importante para Venezuela, como era el desarrollo de tierras agrícolas hasta entonces baldías.


Primeras casas de La Colonia Tovar

Arco del pueblo

La Llegada.




Chalets a orillas de los senderos montañosos que cubren y anteceden la entrada a la Colonia Tovar.
El 31 de marzo de 1843 iniciaron los colonos el viaje desde Choroní hacia Maracay, de donde siguieron algunos días después hasta la Victoria, allí comenzó el ascenso hacia la futura Colonia Tovar, cargando la mayoría del equipaje en bestias y continuando los colonos el viaje a pié.

El Inicio.


El Gran Ducado de Baden, al oeste de la actual Alemania, fue un Estado independiente hasta 1871, cuando se integró al Imperio alemán. En el extremo sudoeste se encuentra Kaiserstuhl y la ciudad de Endingen, de donde partieron los inmigrantes fundadores de Colonia Tovar.
El día 17 de Septiembre de 1840, durante el segundo período del Gobierno del General José Antonio Páez; envió, el entonces Ministro de Relaciones Interiores, Doctor Ángel Quintero, una carta al Coronel Agustín Codazzi, residente en Francia. En dicha carta, el Ministro Quintero solicitaba a Codazzi información “sobre terrenos incultos, propios para fundar pueblos y empresas de agricultura, minerías y otras industrias de fácil desarrollo, a fin de propiciar la traída de emigrantes europeos”. 

Entre la carta de Ángel Quintero y la llegada del primer grupo de inmigrantes a la Colonia Tovar, fue necesario un gran esfuerzo de consultas, gestiones oficiales y exploraciones por parte de Codazzi, en las cuales intervinieron personas de todas las clases sociales. 

Todo ese esfuerzo hizo posible que un contingente de familias, en su mayoría alemanas, pudieran establecerse en este hermoso y alto valle donde nace el río Tuy, y hacer de él su morada definitiva y la de sus descendientes, uniendo su futuro al de Venezuela. Más del 90% de la inmigración original de la Colonia Tovar provino de la región de Kaiserstuhl, dentro del Gran Ducado de Baden, situado al suroeste de Alemania.